TESTIMONIOS: TRES FORMAS DE VIAJAR SIN QUITARSE LA ESCAFANDRA

1-.

Sí. Nos encanta. Lo que pasa es que no siempre hay dinero, pero tratamos de viajar una vez al año.

Preferimos reservarlo todo con tiempo. Como tenemos niños pequeños pues…

Viajes organizados más bien.

Pues en nuestro último viaje nos fuimos a Marruecos. Genial. Muy bien. Hay que ver lo poco que conocemos a ese país vecino. Tan cerca y tan lejos.

Muchos recuerdos. Una de las cosas que nos llamó la atención desde el principio fue la cantidad de antenas parabólicas que había. Se lo comenté a mi marido mientras nos llevaban en guagua desde el aeropuerto al primer hotel. Eran casas como en ruinas, como si estuvieran a medio hacer, pero con sus familias viviendo allí y todo. Nos los dijo el guía. Era impresionante ver la pobreza de esas casas, las limitaciones que tenían y, sin embargo, a nadie le faltaba su antena parabólica. Luego… Qué más… Las excursiones a los oasis del interior. Espectaculares. Muy bonitos. Nos quedamos una noche en un hotel a las puertas del desierto. Otro día nos llevaron en camellos y también en cuatro por cuatro por las dunas. Los niños se lo pasaron fenomenal. La última noche nos hicieron una cena como de gala, en una jaima de ésas, pero preparadas. Nos recibieron tocando como unas gaitas y luego hubo un espectáculo de danza del vientre y de faquires… Todo muy profesional. Lo recomiendo completamente.

2-.

Sí, claro. Todos los años.

Lo tenemos claro. Tenerife. Llevamos ya como unos quince años yendo y siempre nos quedamos en el mismo hotel. Al principio íbamos con los chicos pero ya son mayores y tienen sus propios planes. Mi mujer padece de dolores de espalda y yo de artrosis, así que el clima de Tenerife nos viene de maravilla.

Pues todo en realidad… El clima… Las playas… Aunque preferimos quedarnos en el hotel. Tenemos todo lo que necesitamos. El personal es excelente. La calidad del servicio y las comidas, inmejorables. Siempre vamos con todo incluido. Bueno, las bebidas aparte, claro. Yo me paso la mayor parte del tiempo nadando en la piscina. Mi mujer me dice que me van a salir escamas. (Risas). A ella el sol le sienta estupendamente. Una vez contratamos una excursión desde el hotel y nos llevaron al Teide. Espectacular.

Pues no te sabría decir porque no conocemos mucho la isla. Supongo que El Teide es lo más impresionante. Los mejores recuerdos… Nuestros daiquiris junto a la piscina grande. (Risas). Y el show nocturno. A mi mujer le encanta bailar y yo, bueno, pues me defiendo. (Risas).

 

3-.

Sí, por supuesto, pero no siempre podemos.

Más bien escapadas a ciudades europeas. Hemos estado en Londres, París, Ámsterdam, Florencia… Me quedo con Italia, en general, y con París. La ciudad de la luz, ¿no? (Risas).

Lo que más me gusta de viajar son los preparativos. No sabría explicarlo… Es como si ya, de alguna manera, hubieras empezado el viaje. Me gusta pensar en todo lo que vamos a necesitar. Hago una lista y si nos hace falta algo, lo compro unos días antes de salir. Mi pareja dice que soy un poco maniática. Claro, como él no se preocupa… Supongo que tiene algo de razón pero, no sé, me gusta saber que no nos va a faltar de nada. Por ejemplo: paraguas e impermeables. Aunque sean de ésos de bolsillo, pero nunca se sabe el tiempo que va a hacer. Ni siquiera en verano. No te puedes fiar, porque suele haber tormentas. Después… Lo típico: los cepillos de dientes, los cargadores de los móviles, algo de abrigo por si refresca, algo de efectivo para no tener que sacarlo de un cajero y que te cobren comisión…

La cena que nos ofrecieron en uno de esos barcos que van por El Sena en París. Muy romántico. (Risas). Y los souvenirs. Luego te preguntas que para qué necesitabas toda esa metralla, pero no sé… Ves algo bonito y quieres llevártelo a casa. Tenemos montones de imanes en el frigorífico. Uno de cada ciudad.

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